lunes, 4 de julio de 2011

De Cusco a Urcos

"El valle del Vilcanota adquiere en este tramo su plena configuración quechua."Pablo Macera, historiador peruano, 1993.

Por las orillas del Vilcanota
El camino a Urcos nos conduce por territorios de gran importancia para el Cusco, pues su historia se remonta a los años 800 a.C. con los asentamientos de Piquillacta. Una preeminencia que se mantuvo en tiempos coloniales, cuando estas tierras se contaron entre las más ricas del Perú. Sus habitantes, miembros de la nobleza inca y española, terratenientes y comerciantes, llegaron a reunir grandes fortunas. De ello dan cuenta las iglesias de los pueblos que, a pesar de sus pequeñas dimensiones, son de una impresionante riqueza decorativa. Actualmente, estas provincias son habitadas principalmente por campesinos, por eso no es raro encontrarse con pastores conduciendo sus rebaños o ver a los agricultores labrando sus tierras. Es un paisaje que resulta muy grato a los ojos de un turista acostumbrado al bullicio de la ciudad.


Datos prácticos
El camino a Urcos es parte de la ruta a Sicuani y a Puno. Para hacer el recorrido es necesario tomar la carretera que conduce a Puno, que se encuentra en excelente estado. Existen muchas posibilidades de transporte público, ya que es una zona muy transitada. Se pueden tomar los autobuses que parten de la Calle Haya de la Torre (junto al Hospital Regional) o también de la Av. Garcilaso (frente al mercado de Huánchac). Pero si se decide por esta posibilidad, deberá tener en cuenta que el paseo le tomará mucho más tiempo, pues tendrá que esperar las conexiones en las distintas paradas. En el Cusco puede contratar también los servicios de un taxi que, por el día, podrá cobrarle entre 40 y 50 US$.
Salvo en el caso de la Casa-Hacienda Valleumbroso y de Tipón, el acceso a todos los lugares es muy fácil y no implica mayores desvíos. Lo que sí debe tomarse en cuenta es que se trata de una zona con muy poca infraestructura turística, por lo que no resulta sencillo encontrar en el camino buenos sitios donde almorzar, ni servicios higiénicos adecuados.
Urcos se encuentra aproximadamente a hora y media del Cusco, pero visitar todos los sitios que aquí presentamos le tomará un día completo. Además, tiene la posibilidad de combinar esta ruta con la visita a los restos arqueológicos que se encuentran en la zona como Tipón y Piquillacta.

Marcavalle
Para tomar la carretera a Puno es necesario atravesar la urbanización Marcavalle, lo que puede ser interesante para los amantes de la historia y, sobre todo, de la arqueología, pues aquí se encuentran según recientes investigaciones, restos de las primeras ocupaciones del Cusco. Sobre la misma Avenida de la Cultura existe un muro preinca, que se conoce como Colcapampa. Estos restos han sido restaurados por el Instituto Nacional de Cultura del Cusco y hoy son protegidos por la misma institución. Están a unos 10 minutos del centro y a 5 kilómetros aproximadamente.
Apurímac significa en quechua El Dios que habla. El Cañón del Apurímac se encuentra, conjuntamente con los de Cotahuasi y Colca, entre los más profundos del Perú. Por su inaccesibilidad diversos tramos de su recorrido no han sido registrados en su total magnitud. Entre ellos el sector de Acobamba, donde existen cuatro espectaculares saltos de agua de 200 m. cada uno.

Algunas personas afirman que sólo el cóndor, con su amplio dominio de las alturas andinas, conoce los secretos de este cañón.

El caudaloso río
El río que da origen a la aventura en balsa recorre un extraordinario y profundo cañón, uno de esos lugares donde la belleza del paisaje y las emociones fuertes se entrelazan para gozar de una naturaleza privilegiada. Se sitúa muy cerca del nevado Salcantay y divide durante un gran tramo a los departamentos de Cusco y Apurímac. Durante su recorrido pasa cerca de lugares importantes como el complejo arqueológico de Choquequirao -importante bastión de los Incas de Vilcabamba- y los baños medicinales de Cónoc.
Cuándo ir
El caudal del Apurímac varía según la estación. La mejor época para recorrerlo es entre los meses de mayo y octubre. Sensaciones de montaña rusa encima del bote se intercalan con apacibles tramos en los que la balsa se deja llevar por el río mientras se aprecian extraordinarias formaciones de la roca. Durante la tarde la expedición sale del río para situarse en playas de arena y armar el campamento. Fogatas, un cielo cubierto de estrellas y el sonido del río marcan noches de tranquilidad y meditación.

Canotaje en el Apurímac
Diversas agencias en la misma Plaza de Armas de Cusco ofrecen esta posibilidad. La mayoría de los itinerarios toma de tres a cuatro días. Cinco horas por carretera y un descenso hasta los 2,000 m. de altitud marcan la llegada al puente Hualpachaca. En este punto se reparten los sistemas de seguridad: cascos, cuerdas, chalecos salvavidas trajes de neopreno para el frío y se prepara todo el equipo dentro de la balsa.

Se navega aproximadamente 55 kilómetros y se atraviesan rápidos de clase III, IV y hasta V. Lo máximo en el canotaje es el grado VI, y éste queda reservado sólo para aventureros expertos y bien entrenados. El recorrido en el Apurímac es bastante exigente y requiere de una concentración absoluta. Un kayac de seguridad como acompañante por cada balsa, otorga la tranquilidad necesaria en caso de algún percance. Quienes conocen el Apurímac siempre dicen que es él quien manda, por ello el río merece todo el respeto posible. Ninguna precaución está demás para quienes se atreven a incursionar en sus aguas.

Los rápidos
Parte intrínseca del canotaje son las dificultades a la hora de recorrer los ríos y sus turbulentas aguas. Estos obstáculos o tramos de aguas blancas, cargadas de remolinos y movimiento, se denominan rápidos. Los ríos contemplan rápidos que son catalogados del I al VI. Normalmente los rápidos más interesantes son los de clase III, IV y hasta V. Los de clase VI están reservados únicamente para expertos y aventureros con muchísima experiencia. Correr los rápidos de clase IV y V es a menudo una formidable experiencia cargada de adrenalina. Los rápidos de clase VI siempre conllevan un gran riesgo.

El mejor rápido del recorrido, que por lo general se lo encuentra el tercer día de la aventura, es un famoso clase V llamado Dolor de Muelas. Se trata de un paso técnico, peligroso y muy caudaloso. Una vez en el río ya no hay tiempo para preocuparse. La tripulación debe aquí obedecer al capitán y remar fuerte. Traspasada la difícil prueba, aparecen otros rápidos también interesantes pero más relajados: Babalúa, Tú primero, Después de Usted y Última Carcajada. Si después de todo el esfuerzo aún cuenta con energías, es posible hacer puenting desde lo alto del puente Cúnyac, lugar donde finaliza el viaje.
La Cordillera de Vilcabamba, donde se halla el macizo del Salcantay, es una zona hermosa y solitaria. Dominada por el mismo Apu Salcantay posee numerosos nevados de gran elevación, como el Tucarhuay (5,910 m.s.n.m.), el Verónica (5,682 m.s.n.m.) y el Huacayhuilca (5,361 m.s.n.m.), entre otros. Todos ellos son visibles desde la zona de Puyupatamarca durante el Camino Inca a Machu Picchu. La geografía es difícil y caprichosa en todo el contorno de este atractivo complejo de montañas. El Salcantay está rodeado de profundos valles y quebradas, lo que hace su recorrido interesante pero a la vez agotador.
El recorrido
Existen dos posibilidades para realizar la vuelta al macizo. El primer circuito parte desde el mismo Km. 88 (B2) de la vía férrea que va a Machu Picchu y que marca el inicio del Camino Inca. Luego de andar por aproximadamente cuatro horas desde el río Urubamba, se toma un desvío en el caserío de Huayllabamba (B2). La segunda posibilidad parte de Mollepata (D2), y luego ambos caminos se unen en el abra entre los nevados Salcantay (C2) y Humantay. Desde allí, hay un único camino que pasa por Colcapampa (C1) y llega hasta Santa Teresa (A1), cerca de los restos arqueológicos de Machu Picchu (A2).

El ascenso
Por estar a 2,803 m.s.n.m. de altitud, Mollepata permite subir gradualmente hacia el Salcantay. En el camino se observan rebaños de auquénidos. Luego de remontar un paso de altura es posible tener una impresionante vista piramidal del Salcantay, uno de los nevados más bonitos del Cusco. Desde el mismo Mollepata se necesitan dos días para bajar hasta Huayllabamba y empalmar con el segundo día del Camino Inca.

Cómo ir
Los ómnibus de Cusco a Mollepata parten muy temprano y pasan por Limatambo (C3). Le sugerimos visitar la fortaleza de Tarahuasi. Desde la carretera se puede observar el río Apurímac y parte de su impresionante cañón. Tenga presente que la zona es fría y se alcanza una altitud cercana a los 5,000 m.s.n.m. Ya en Mollepata Víctor Delgado y su familia, ofrecen servicios como guías y arrieros. Si tiene planeado realizar el circuito Mollepata-Santa Teresa, es necesario prever alimentación para seis días.
Nevados y cerros más importantes
Cerro Chaupiloma (5,339 m.s.n.m.)
Cerro Amparay (5,418 m.s.n.m.)
Cerro Soray (5,428 m.s.n.m.)
Nevado Humantay (5,917 m.s.n.m.)
Nevado Salcantay (6,264 m.s.n.m.)
Nevado Palcay (5,422 m.s.n.m.)
Nevado Ocomba (5,126 m.s.n.m.)
Nevado Móyoc (5,210 m.s.n.m.)
Nevado Huayanay (5,188 m.s.n.m.)
Nevado Esquina (5,024 m.s.n.m.)
Nevado Bonanta (5,319 m.s.n.m.)
Nevado Huacayhuilca (5,361 m.s.n.m.)
Nevado Marconi (5,319 m.s.n.m. aprox.)
Nevado Verónica (5,682 m.s.n.m.)
La cadena de montañas del Ausangate, situada en la Cordillera de Vilcanota, es una de las zonas altoandinas más inhóspitas y extraordinarias del Perú. El Ausangate (A2-B2) es la montaña más representativa de los Andes cusqueños. Conforma un gran macizo con diversas cumbres que circundan su cima principal situada a 6,372 m.s.n.m. Las turquesas lagunas, extensas alto planicies y los bosques de piedra, convierten a la zona en un paraíso lunar aislado totalmente de la modernidad. Caminar por las inmediaciones del Ausangate es una aventura indescriptible, en la cual es imposible no quedar maravillado ante la belleza de los atardeceres y las nieves eternas. Es frecuente encontrarse con agujas de roca que se elevan a más de cinco mil metros de altura y también con lenguas de hielo que caen de manera vertiginosa y forman lagunas glaciales.
El circuito del Ausangate es uno de los grandes atractivos del Cusco, pero es todavía un lugar poco visitado.
 
Nevado del Inca (5,700 m.s.n.m., aprox.)
Nevado Sorimani (5,250 m.s.n.m., aprox.)
Nevado Queullacocha (4,958 m.s.n.m.)
Nevado Ausangate (6,372 m.s.n.m.)
Nevado Santa Catalina (5,808 m.s.n.m.)
Nevado Yanacaca (5,550 m.s.n.m., aprox.)
Nevado Puca Punta (5,500 m.s.n.m., aprox.)
Nevado Colque Cruz (5,960 m.s.n.m.)
Nevado Pico Tres (6,093 m.s.n.m.)
Nevado Huayrurupuncu (5,400 m.s.n.m., aprox.)
Nevado Comercocha (5,400 m.s.n.m., aprox.)
Nevado Quillita (5,396 m.s.n.m.)

Cómo llegarLa Cordillera Vilcanota es liderada por el majestuoso Apu Ausangate que, con sus 6,372 m. de altitud, es a menudo visible desde la fortaleza de Sacsayhuamán en la parte alta de la ciudad de Cusco. Para llegar a la Cordillera es necesario tomar un colectivo o camión desde Cusco hasta el pueblo de Ocongate (A1). Desde allí, siguiendo la difícil carretera que llega a Puerto Maldonado, se arriba al poblado de Tinqui (A1). Aquí recomendamos buscar a Cirilo Peña, ilustre habitante de la localidad, quien presta sus servicios como guía y arriero para el circuito del Ausangate.
El recorridoRecorrer los ochenta kilómetros que comprende la vuelta al Ausangate toma seis días y se puede hacer caminando o a caballo. El circuito posee una serie de atractivos que lo convierten en una de las zonas turísticas de mayor potencial para el trekking y la escalada en el Perú. Las bellísimas montañas nevadas, las turquesas lagunas glaciales, las cavernas de hielo y las aguas termales se suman a la posibilidad de alternar con simpáticos y amables campesinos de pequeños caseríos.

El recorrido remonta dos pasos de altura, uno de 5,100 m.s.n.m. (B2), por lo que es preciso contar con una previa y adecuada aclimatación en la ciudad del Cusco. Se camina un promedio de cuatro a cinco horas diarias y tanto en Upis (A2), campamento del primer día, como en Pacchanta (A2), al finalizar, es posible gozar de unas reconfortantes aguas termales. Sumergidos a más de 40 grados de temperatura se puede gozar de un calor reconfortante en un ambiente exterior muy frío que alcanza los cinco grados centígrados al caer la tarde. En Pacchanta recomendamos visitar a don Lucio, quien vestido a la usanza tradicional, ha montado el primer mini market con delivery de la zona para todos los visitantes que entran a las aguas termales y no se animan a salir de las cálidas aguas.

Costumbres ancestralesEl aislamiento de la región contribuye en gran medida a mantener una atmósfera de mayor autenticidad sobre las costumbres andinas. En ningún lugar del Cusco como en esta región, se pueden encontrar trajes típicos tan hermosos y coloridos. Los tradicionales ponchos y chullos, así como las sofisticadas mantas, usados de manera cotidiana, se convierten en un gran atractivo.

Su genteGran parte de la población es quechua hablante y sólo entiende limitadamente el castellano. La agricultura es intensiva y se concentra en la producción de una gran variedad de tubérculos, entre los que destacan la oca y la papa. Numerosos auquénidos pueden verse a lo largo de toda la ruta, imprimiendo un toque singular en el paisaje lugareño.

El Coyllur RitiLa población en la Cordillera Vilcanota mantiene orgullosa la devoción por el Coyllur Riti (en quechua quyllur rit’i, “nieve de estrellas”), una de las fiestas religiosas más multitudinarias del país. El culto al Señor de las Nieves se realiza cada año durante los primeros días de junio y siempre con luna llena. La festividad se lleva a cabo en el valle de Sinacara (A3), frente al Apu Ausangate. Los coloridos danzantes provenientes de Paucartambo y los peregrinos que se internan en el glaciar para rezar, hacen de esta celebración un ritual único y espectacular.